Manhunter de Goodwin-Simonson

July 21, 2005

El día menos pensado te puede llegar una sorpresa por correo. A mi me ocurrió hace un par de días y, oye, yo encantado. Esperaba un par de cosillas y, de regalo, me cae un recopilatorio -con grapa- de los ochenta que recopilaba material de uno de los personajes más interesantes que he leido nunca. Quede por delante que Archie Goodwin es uno de esos escritores que casi idolatro. Me parece tremendo que un tipo pueda escribir tanto, tan bien, de manera tan flexible y sobre tantos asuntos y formatos. Además, su tarea de editor, tanto en Marvel como en DC, me parece fabulosa.
El comic del que hablo recopila las historias de ocho páginas y una de veinte coprotagonizada por Batman que aparecieron como complemento en Detective Comics en el 73. Eran pequeños compendios de acción, misterio y aventura a cargo de un personaje que ha sido recientemente recuperado aunque, claro, no es lo mismo ni de lejos. La complicidad entre Goodwin y el dibujante, Walter Simonson, es total y se nota. Las páginas estan llenas de dinamismo y buen hacer. Así, mientras el misterioso Manhunter recorre el mundo llevando a cabo sus trepidantes misiones, vamos conociéndole más y mejor hasta que llega su destino definitivo.
En España, Zinco editó el material en una de sus colecciones popurrí, no recuerdo si Clásicos DC. Evidentemente, el resultado dejó bastante que desear y, además, supongo que no debe ser muy fácil de encontrar, al menos en un estado aceptable. DC publicó hace relativamente poco un tomo recopilatorio que incluía una historia corta adicional. Qué puedo decir… ¡a la caza!

Constantine en Gotham

July 18, 2005

hellblazer

Tengo la suerte de tener una tienda de comics en mi propio barrio. Y vaya tienda. Gotham es todo un refugio para cualquier lector de comic americano, especialmente DC. Toni, su cabeza visible es unó de esos tipos con los que puedes hablar mucho y bien sobre casi todo y que tiene un conocimiento enciclopédico de todo lo que lleve el logo DC.
Una de nuestras más recientes conversaciones acabó, inevitablemente, con los planes de publicación de Planeta y Hellblazer como tema principal.
Toni me contaba que, pese a que Planeta pretende reeditar Hellblazer, la cosa está más que difícil ya que ni la propia DC cuenta con mucho del material publicado. Esto explicaría, por ejemplo, el hecho que esta serie haya sido reeditada de manera tan relativa cuando, si no me equivoco, hay mucho material que vale la pena esperando. También resulta bastante curioso, ya que hablamos de materiales (los números del 10 al 40 o así) con unos quince años de antiguedad.
Entre ellos está una pequeña joya como es el número 40. El último número guionizado por el añorado Jamie Delando precedía a la archiconocida Dangerous habits de Garth Ennis y estaba dibujada nada más y nada menos que por Dave McKean. A un servidor, encontrar a McKean dibujando un número de una serie regular, con lo caro que se vende el británico, le parece poco menos que un lujo.
Magus, que así se llama la historia, es un relato denso y atmosférico muy a lo Jamie Delano. Alejado del ritmo e idiosincrasia de Ennis, es una historia oscura y asfixiante, en la que el dibujante de Arkham Asylum hace una estupenda labor con un resultado soberbio. Y es sólo una de las muchas que se pueden encontrar a lo largo de los cuarentaitantos primeros números de las aventuras de John Constantine. Con suerte, algún día podremos verlas por estos lares…

Más pequeñas lecturas

July 11, 2005

shade

Ahora que vuelven a reeditar Shade, el hombre cambiante -esperemos que en esta ocasión se animen a sacar algo más que los seis primeros números- he tenido la oportunidad de reeditar yo la lectura de este genial personaje. Esta alucinante serie tiene muchos highlitghts y, de acuerdo, algún tropezón. Lo peor, sin duda el hecho de haber convivido en el momento con otras series Vertigo más mediáticas que todos tenemos en mente. Pero vayamos al grano… ¿Que tiene este número 40? Pues, la verdad es que es uno de esos números que no pudo dibujar un Chris Bachalo en sus mejores momentos pero, como siempre, endiabladamente lento. Glyn Dillon y Philip Bond -Invisibles, Mata a tu novio- se reparten el marrón y cumplen pero, claro, no enamoran. El que sí lo hace es Peter Milligan.
Un hotel de carretera, una noche de insomnio… premisas vistas mil y una vez a las que Milligan consigue dar la vuelta. La noche de insomnio deja a Shade con una mancha de culpabilidad -literal- que sólo puede quitarse con la ayuda de Jim Morrison quien, como está muerto, tiene que poseer a un adolescente con acné. Juntos encuentran al responsable de la mancha de culpablilidad, e incluso hay ocasión para un poco de Break on through. Una historia sencillamente deliciosa, un poquito corrosiva, un poquito alucinada pero sin olvidar un pelín de alma, allá, al fondo a la derecha, tal y como le gusta hacer al escritor británico. Obsesionado por aquellos entonces con los hoteles, la mitología americana y la Gran Novela, Milligan ironiza sobre grandes temas novelísticos en un humilde tebeo.
Y, como bonus, un poco más de desahogo: Milligan nos cuenta de qué va en realidad Shade, el Hombre cambiante

Pequeñas historias

July 7, 2005

Hulk 82

Los fill-ins, historias autoconclusivas que en las series regulares se insertan de vez en cuando para darle un respiro al dibujante regular, suelen ser una oportunidad de oro para nuevos talentos y, en general un ejercicio fuera de continuidad bastante decepcionate para el seguidor de una serie regular. Sin embargo, de vez en cuando uno se encuentra pequeños regalos como el del número 82 de Hulk. Vaya por delante que nunca he sido especialmente fan del personaje, pero el tandem Peter David/Jae Lee resulta lo suficientemente atractivo para darle una oportunidad al experimento. De Peter David poco se puede decir. No voy a entrar en el típico debate de si es un escritor más o menos limitado o más o menos sobrevalorado. Lo que está claro es que se trata de de un tipo competente que sabe manejar bien cuatro o cinco recursos narrativos y que, indudablemente, le ha sacado partido a un personaje casi defenestrado como el gigante esmeralda. Lo de Jae Lee es sencillamente una carrera de fondo hacia la excelencia, lo siento, no puedo se parcial.
Este número en particular viene envuelto en un halo romántico y un tanto misterioso. Un encuentro casual (¿?) con una desconocida que marca un antes y un después tristemente breve. Una historia de lo que podría haber sido y tendrá que esperar, un poco de magia y una búsqueda de revancha llevada de un modo bastante inteligente. Tanto y tan poco en veinticuatro páginas de narración relajada y un dibujo bonito de verdad que viene que ni pintado para este cuento de hadas con alguna que otra torta intercalada. Una buena noticia (aunque sea un faldón perdido en las páginas de un voluminoso periódico) para los que creemos que hay muchas maneras de enfocar un tebeo de superhéroes.

Lecturas de mudanza

July 6, 2005

Con todo el tema del traslado he tenido la oportunidad de recordar y releer un montón de comics que tenía medio olvidados y, en su momento, resultaron bastante estimulantes. Es el caso de “Death by chocolate”, de David Yurkovich. Con una premisa de ficción heroica entre descacharrante y mordaz Yurkovich teje una madeja en la que la premisa es la creación de un prototípico heroe de chocolate (tal y como suena) y en la posterior “The metabolators” el misterio que rodea a la conversión en chocolate de una tranquila ciudad norteamericana. Puede sonar algo marciano pero el punto de partida se desarrolla de manera inteligente y viva a partir de una narrativa vigorosa y un dibujo atmosférico y eficaz. Una de esas pequeñas joyitas escondidas en el armario. Yurkovich, un es un autor bastante solvente que cuenta con el apoyo de mediáticos como Warren Ellis pero, desgraciadamente, ha pasado bastante desapercibido en nuestro país.

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