Aeon Flux por un tubo

July 11, 2005

aeon

La que fuera serie animada de culto en a MTV se prepara para su inevitable exposición mediática. Charlize Theron será la encargada de dar vida a la protagonista en la versión de imagen real de esta serie ambientada en un futuro lejano en el que tiene lugar una guerra contra una sociedad aparentemente perfecta.
Dark Horse se ha puesto también manos a la obra para llevar la serie al papel. Una miniserie de cuatro números, que servirá de adaptación oficial a la película, iniciará en comic las andanzas de esta atípica protagonista. En la web de la película se pueden ver algunas páginas de esta adaptación que guioniza Mike Kennedy y dibuja Thimoty Green. Crucemos los dedos…

Más pequeñas lecturas

shade

Ahora que vuelven a reeditar Shade, el hombre cambiante -esperemos que en esta ocasión se animen a sacar algo más que los seis primeros números- he tenido la oportunidad de reeditar yo la lectura de este genial personaje. Esta alucinante serie tiene muchos highlitghts y, de acuerdo, algún tropezón. Lo peor, sin duda el hecho de haber convivido en el momento con otras series Vertigo más mediáticas que todos tenemos en mente. Pero vayamos al grano… ¿Que tiene este número 40? Pues, la verdad es que es uno de esos números que no pudo dibujar un Chris Bachalo en sus mejores momentos pero, como siempre, endiabladamente lento. Glyn Dillon y Philip Bond -Invisibles, Mata a tu novio- se reparten el marrón y cumplen pero, claro, no enamoran. El que sí lo hace es Peter Milligan.
Un hotel de carretera, una noche de insomnio… premisas vistas mil y una vez a las que Milligan consigue dar la vuelta. La noche de insomnio deja a Shade con una mancha de culpabilidad -literal- que sólo puede quitarse con la ayuda de Jim Morrison quien, como está muerto, tiene que poseer a un adolescente con acné. Juntos encuentran al responsable de la mancha de culpablilidad, e incluso hay ocasión para un poco de Break on through. Una historia sencillamente deliciosa, un poquito corrosiva, un poquito alucinada pero sin olvidar un pelín de alma, allá, al fondo a la derecha, tal y como le gusta hacer al escritor británico. Obsesionado por aquellos entonces con los hoteles, la mitología americana y la Gran Novela, Milligan ironiza sobre grandes temas novelísticos en un humilde tebeo.
Y, como bonus, un poco más de desahogo: Milligan nos cuenta de qué va en realidad Shade, el Hombre cambiante

 Bitacoras.com Blog Directory Blogarama